La perspectiva de género se cuela en la Feria tecnológica más grande del mundo



Feria del Consumo Electrónico ...¿masculino?

Entre el 8 y el 11 de enero se lleva adelante como de costumbre la mayor Feria de tecnología destinada al consumo, la CES Consumer Electronic Show, el lugar elegido por las empresas, los especialistas y también los usuarios para conocer las últimas novedades en materia de tecnología dirigida al consumo, las innovaciones y los adelantos de aquello que podremos utilizar en breve.

Se trata de un mega evento que reune a más de cuatro mil empresas y mas de mil expositores, y acapara todas las noticias en las publicaciones y los medios que se dedican a la tecnología.

No obstante, estos días la Feria está siendo noticia por otra cuestión mas sociológica o cultural que tecnológica, pues se vincula con la perspectiva de género.

La Feria tal cual está concebida y se desarrolla ¿está pensada para los hombres? Es una buena pregunta que tal como sucede en los diferentes ámbitos de la vida, es muy bueno hacerse. Estamos acostumbrados a un estado de cosas que hemos naturalizado a partir de años de una práctica social que mas allá de las posturas que muchas veces suenan extremas, sin dudas presenta una matriz claramente machista.


El caso Osé

La situación puntual se presentó este año cuando la CES no permitió la exhibición del dispositivo electrónico Osé diseñado por Lora Dicarlo una start-up dirigida por mujeres (aquí podemos ver el Equipo completo) que apunta a modificar la mirada que se tiene sobre los desarrollos SexTech, a partir de crear productos y recursos educativos que promuevan el empoderamiento sexual de las mujeres y el colectivo LGBTQI.




Con tales objetivos se han asociado con el Colegio de Ingeniería de la Universidad Estatal de Oregon, para segun declaran, " cerrar la brecha del orgasmo y hacer de los orgasmos mixtos un derecho en lugar de un alcance".

A esta altura podemos conjeturar de qué tipo de dispositivos estamos hablando. La start-up llevó a la feria su producto Osé que no es otra cosa que un vibrador manos libres con tecnología microrobótica capaz de imitar las sensaciones que produce la boca de una persona y que venía de ganar precisamente un premio a la innovación de la misma CES, a través de su organizadora la Asociación de Tecnología del Consumidor, CTA por sus siglas en inglés.

Finalmente las autoridades decidieron dar marcha atrás con el premio y revocar la autorización para Lora Dicarlo y su desarrollo, según se señaló "...porque el producto no encaja en ninguna de sus categorías y que nunca debió ser aceptado."

En la carta en la que se comunicó la descalificación la CTA alegó una una cláusula que explicaba cómo se descalificarán las entradas que se consideren "...a su entera discreción inmorales, obscenas, indecentes, profanas o que no se ajusten a la imagen de la CTA".


Hay dispositivos y dispositivos.

La explicación suena algo débil cuando se repasan algunas de las novedades de ésta y otras ediciones de la Feria que incluyen tecnología de realidad aumentada para entretenimiento adulto como la que presentó la empresa Naughty America con su "Strip Club" que permite mediante un casco VR "visitar un Club de Stripers como si realmente estuvieras allí"; sin que ello generara ninguna observación.





De hecho otra start-up, en este caso OhMiBod, presentó otro modelo de vibrador con mando a distancia.

Para la gente de Lora Dicarlo es evidente que "...hay un obvio doble estándar cuando se trata de la sexualidad y la salud sexual", escribió Haddock. "Aunque hay productos de salud sexual y sexual en el CES, parece que la administración del CES/CTA aplica las reglas de manera diferente para las empresas y los productos en función del género de sus clientes. Se permite que la sexualidad del hombre sea explícita con un robot sexual literal en la forma de una mujer de proporciones poco realistas y porno de RV en el punto de orgullo a lo largo del pasillo. La sexualidad femenina, por otro lado, está fuertemente silenciada si no totalmente prohibida".





Las mujeres y el mundo de la tecnologìa.

El debate en torno al caso Osé y la CES 2019 nos permite ampliar un poco más la mirada para analizar cómo se presenta la participación de las mujeres en el mercado de la tecnologías y la innovación. Asi la organización argentina Chicas en Tecnología que se propone cerrar esta "manifestación de la brecha de género" señala agunos datos:

Apenas el 6% de las apps que son habitualmnente utilizadas por mujeres, fueron diseñadas por mujeres.Solo un 16% de inscripciones a las carreras informáticas corresponde a mujeresNada mas que el 10% de las mujeres emprenderoras desarrolla proyectos en el ámbito de la tecnología.

La inclusión en todas sus dimensiones.

Como decíamos al comenzar este artículo, el caso Osé en definitiva permitió visibilizar una faceta diferente de las muchas en las que se que traducen las desigualdades de género en el mundo. Bienvenido sea el debate que se ha generado alrededor de Lora Dicarlo, su producto y las diversidad de valoraciones que ha hecho la organización de la CES.


Este tipo de situaciones han sido y son disparadores de cambios necesarios.

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